Excelente forma física de Schumacher alienta el optimismo

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(Agencias).- Michael Schumacher, un apasionado del deporte con una forma física privilegiada, apenas redujo sus sesiones de entrenamiento cuando terminó su carrera profesional. Su buena condición física es ahora la esperanza de sus médicos.

Durante años, para Schumacher no fue nada inusual entrenar entre cuatro y seis horas al día. Todo lo contrario, durante su carrera en la Fórmula 1 se ganó el apelativo de “Fitness-Freak” (loco por la gimnasia).

Subido en una bicicleta o haciendo pesas consiguió un cuerpo de torso y abdominales perfectos, más de una vez utilizado como reclamo publicitario.

Las camisetas mostraban notablemente sus músculos. Y más que nunca cuando a principios de 2010, un año después de su serio accidente de moto, celebró su regreso a la Fórmula 1.

Ahora, su pasión sin límites por el deporte y los duros entrenamientos podrían serle de gran ayuda en su lucha por la supervivencia en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Grenoble, donde permanece ingresado desde que el domingo sufriera un duro golpe en la cabeza mientras esquiaba.

“El estado de Michael ha sido estable durante toda la noche”, dijo hoy su mánager, Sabine Kehm, a la prensa. “No se han producido cambios significativos. Es una buena noticia, pero sólo por el momento. La situación sigue crítica”, añadió.

“Un hombre de 70 años tiene menos posibilidades de sobrevivir en un accidente así que uno de 45. O un hombre de 45 años, menos deportivo o no en tan buena condición física como Michael Schumacher”, afirmó el profesor Gérard Saillant, que desde hace muchos años acompaña al heptacampeón del mundo, luchando actualmente entre la vida y la muerte.

El pasado noviembre, Schumacher indicó en una entrevista en la cadena alemana RTL que no hace menos deporte del que hacía cuando estaba en activo. “Sin embargo, hago lo que me divierte”, explicó.

En aquel tiempo, hace casi cuatro años, Schumacher no dudó en pisar a fondo su Fórmula 1 cuando por primera vez desde su retirada en 2006 volvió a participar en una carrera de prueba oficial en el circuito español de Valencia. Entonces tenía 41 años.

“No nos parecía un hombre de 41 años”, comentó en ese momento su médico de cabecera, Johannes Peil. El jefe de la clínica deportiva Bad Nauheim, que desde hace años vigila al alemán de Renania del Norte-Westfalia, viajó enseguida a Grenoble para estar al lado de Schumacher.

El casco que llevaba Schumacher en el momento del accidente quedó partido a causa del fuerte impacto contra una roca en la estación de esquí de Méribel, según aseguraron los medios de comunicación.

Sus médicos informaron el martes que el alemán fue sometido a una segunda operación y que se encuentra en estado muy crítico a pesar de haber registrado una leve mejoría. Debido a las lesiones craneoencefálicas, los médicos decidieron provocarle un coma inducido.

“Michael tiene muchas más fuerzas para aguantar que cualquier otra persona”, escribió el ex campeón del mundo Jenson Button, de la escudería McLaren, también en un inmejorable estado físico por su pasión por el triatlón.

Para Schumacher siempre estuvo claro una cosa: “Es evidente que para todos los deportistas el físico y la salud son extremadamente importantes. Sólo cuando todo está bien en estos ámbitos, se puede rendir por completo”, comentó en una ocasión.

Una buena y fuerte musculatura es el mejor antídoto contra lesiones en la Fórmula 1. Los músculos deben proteger como un corsé, sobre todo, la vértebra cervical. Los pilotos son atletas muy entrenados, cuyos cuerpos musculosos pasan desapercibidos tras el casco y su traje ignífugo.

Sin embargo, todo lo que escondía Schumacher tras su mono, puede servirle ahora de ayuda en una lucha a vida o muerte.